Defender la corona
La Selección Argentina y la búsqueda por la Cuarta
Hace un par de meses salió una publicidad de Coca Cola que, en mi opinión, fue la que empezó formalmente la cuenta regresiva para el Mundial en la Argentina. En ella se lo ve a Lionel Scaloni entrando a una conferencia de prensa de la Selección con el semblante serio, mientras un periodista (Germán Paoloski) le pregunta sin rodeos “¿Cómo se preparan para ganar la Copa Mundial de la FIFA?”
El hombre de Pujato toma el micrófono con un poco de nerviosismo y empieza a contestar con su mesura habitual, esa que ha caracterizado siempre q un ciclo que lleva casi ocho años: “Mirá, esta vez es diferente. Ya no somos los mismos que hace cuatro años. Sepamos todos que (y empieza a negar con la cabeza) no vamos a ir a ganarla”.
El caos, entonces, empieza a reinar. Los titulares empiezan a inundar las redes y los hinchas, furiosos, revolean cosas, maldicen al aire, lloran. De pronto, un breve silencio (quizás emulando el instante previo al penal pateado por Montiel hace tres años y medio) que es roto nuevamente por Paoloski, quien conmocionado todavía por aquellas palabras repregunta: “¿Cómo que no vamos a ir a ganarla”?
Y es allí que empieza la genialidad, el momento que, al menos a mí, me erizó la piel por primera vez en estos meses. Scaloni vuelve a negar con la cabeza pero después sonrié y expresa: “Vamos a ir a defenderla”. Y entonces, el éxtasis, con la gente celebrando que su entrenador los anima nuevamente a ir ya no a buscar la gloria (porque la misma ya la tenemos después de 36 largos años de travesía en el desierto), si no a que vengan por ella, que habrá un grupo humano dispuesto a todo por tal de aferrarse al trofeo creado por Silvio Gazzaniga. Si las publicidades tienen como punto emocionar (y luego vender) conmigo lo hicieron de sobra.
La Argentina llega al Mundial de Norteamérica siendo la campeona defensora, algo que no pasaba desde Italia 1990. Es, además, la primera sudamericana en arribar como el amo del mundo desde Alemania 2006. Y, no nos olvidemos, también lleva en sus valijas la ilusión de las últimas dos Copas América y la Finalísima 2022 (nunca sabremos que hubiera pasado si la edición de este año se hubiera disputado). Es mucho peso sobre los hombros para un grupo de jugadores que, en su mayoría, repetirán con respecto a Qatar.
El jueves a la tarde salió finalmente la lista de 26 convocados y son 17 los nombres que se repiten. Muchos más que los 11 que estuvieron en 1978 y 1982 o los apenas 7 entre 1986 y 1990. Podría decirse (y de hecho fue un tema casi monotemático en las redes) que el seleccionador se casó con sus jugadores, que el club de amigos volvió a cerrarse o que incluso Messi es el que armó la lista. Pero, en realidad, todo esto se reduce a un hecho mucho más básico: la base ya era jóven hace cuatro años y aún hoy lo sigue siendo. De hecho, sacando a los tres arqueros (sabemos que su edad pico es diferente a la de los jugadores de campo) solo hay seis futbolistas que superan los 30 años y apenas dos (los pilares Messi y Otamendi) son mayores de 35. La gran mayoría de los convocados tiene entre 25 y 28 años y a eso se les suman las llegadas de Valentín Barco, Nico Paz (21 años) y Giovanni Simeone (23). ¿Cuál sería la urgencia por generar un recambio masivo, si esto es justamente lo que fue realizando el seleccionador desde el inicio de su ciclo allá por el 2018?
Siempre que sale una lista la pregunta sobre quienes merecieron llegar está, pero ésta vez se ha realizado con tal saña que parece que se estuviera hablando de la actual Italia y no de un conjunto que lo ha ganado todo y en ningún momento mostró signos evidentes de desgaste.
Sobre este tema Scaloni habló en Dsports y fue muy claro al respecto: “Se tiene que hacer siempre y cuando el que está dentro de la cancha no rinda. Cambiamos o renovamos cuando el que viene de abajo está muy bien y el que está jugando no lo viene haciendo tan bien. Es una señal que siempre hemos hecho y no hemos encontrado en ellos esa baja de tensión, siempre querían más. Entonces no veo por qué cambiarlos. Hemos sido siempre sinceros con ellos y los chicos que están hoy no nos han mostrado no querer estar, no bajar el nivel y así hemos actuado con los que están. Sumados a que la edad de algunos están justos y en el caso de Otamendi compite como si tuviera 30 años. Las cosas están dadas como para que los que estén se lo merezcan”.
Y para quién siga el día a día de la Selección es una verdad indiscutible: cuando Lionel vio jugadores en bajo nivel o mal físicamente los terminó sacando, como sucedió, por caso, entre el partido ante Arabia y el de México o como sucedió, por caso, con Rodrigo De Paul, uno de sus caballitos de batalla. Es una persona sensible, si, pero no le tiembla el pulso para generar cambios cuando se los necesita.
Dentro de la actual convocatoria (aunque habrá que ver si ocurre un cambio por la lesión de Paredes, que jugó tocado con Boca por Copa Libertadores) no hay tantas polémicas, básicamente porque los que se quedaron afuera fueron nombres que no estaban dentro del once titular o que jugasen tantos partidos (Soulé, Mastantuono, Garnacho, Senesi, Buendía). Dybala, quizás la figura más resonante, apenas si ha tenido minutos en el ciclo y sus últimos partidos están de septiembre del 2024, cuando apenas jugó 11´ ante Chile y 5´ante Colombia por eliminatorias. Era totalmente esperable que el jugador de la Roma no estuviese en el corte final, aunque quizás si haya sorprendido su ausencia en el grupo de 55, aunque posiblemente no lo haya incluido allí para no generarle falsas expectativas. Aquí no puede decirse que ocurrió lo mismo que en 1998 (Redondo, Bassedas, Caniggia), 2002 (Riquelme, Saviola), 2006 (Zanetti, Verón) o 2010 (nuevamente el Pupi, más Cambiasso).
Más allá de quienes estén la idea es la misma: mantener el hambre, algo muy dificil cuando ganar comienza a hacerse costumbre. Esto fueron diciendo los jugadores al respecto:
Lionel Messi: “La verdad es que cuando el grupo está junto, quedó demostrado que es un grupo que compite y que quiere siempre ganar”.
Julián Álvarez: “Siempre la ilusión está y siempre pensamos en ser campeones, no va a ser de otra forma. Queremos llegar a la final, sabemos que no es fácil, que cuesta mucho y los detalles cuentan pero preparados de la mejor forma y pasito a pasito. Jugar en este Mundial como campeones del mundo es simplemente increíble. Siento un inmenso orgullo. Como siempre, queremos defender nuestro título, ¿y porqué no volver a brindarle esta alegría a nuestra nación?”.
Exequiel Palacios: “El desafio es no relajarse. Uno lo toma muy natural, pero es muy difícil jugar en la Selección Argentina. Tenés que estar preparado para lo que sea, aunque sea jugar un minuto. Desde el momento en que bajás del avión y entrás al predio de la AFA, ya sabés que estás representando a un país entero. Esa responsabilidad se siente todos los días”.
Nicolás Otamendi: “Queda el Mundial que vamos a ir a competir y defender el título. Que la gente crea que hay con qué”.
Y así podemos pasar por cualquier jugador que estuvo o está dentro del ciclo. El Mundial se podrá ganar o perder (solo dos selecciones en 96 años consiguieron el bicampeonato, algo que habla a las claras de lo difícil del logro), pero si algo deja en claro éste equipo es que van a dejarlo todo hasta el final. Y eso, al hincha (al verdadero, no al impostado que solo ve ciertos partidos), ya lo deja orgulloso.
Ojala el final del camino sea con el trofeo volviendo a casa y la despedida más grande que Messi podría haberse imaginado jamás, pero en caso de que no sea así solo habría que agradecerle a esta escuadra por un camino maravilloso. Vayan y defiéndola muchachos. Y que sea lo que Dios quiera.
Si te gustó lo que leíste y querés ayudarme para que pueda escribir más seguido te invito a qué puedas suscribirte de forma mensual (aunque podés terminar la misma cuando desees) por un pequeño valor. Es algo simbólico pero a mí eso me ayuda muchísimo para mantener este newsletter.
Y si te nace ayudarme con otro monto pero sin una suscripción podés hacerlo transfiriendo a mí alías: muro.titanes.jogo. ¡Muchas gracias por llegar hasta acá, nos leemos en el próximo newsletter!




Los que podían asomarse como posibles recambios en algún momento (pienso en Equi González o Garnacho, por ejemplo) sus últimos años no fueron meritorios como para entrar ahora. Lo único que no coincido es con la convocatoria de Acuña, pero qué voy a discutir sobre los planes de juego de Scaloni a esta altura de la previa.
Es que claro, primero está eso, que no terminaron de demostrar tanto como para terminar entrando por escándalo como Paz y Barco. Y después entiendo lo que decís de Acuña pero por eso me parece que lleva a Medina también. Igual el gran problema nuestro siempre fueron los laterales, es algo que nos falta desde Sorín y Zanetti